Pero sigue puntero

0
274
Matías Russo analiza el presente de Boca, después del empate de ayer en Rafaela. Entrá, leé y opiná vos también.

Hace quince días el Boca de Guillermo era receptor de toda clase de halagos, de elocuentes piropos futboleros. Le había ganado a Vélez en lo que todos juzgaban un partido bisagra y seguía puntero del campeonato con largo margen. Después vino un empate ante Patronato y otro más, el de ayer, ante Atlético de Rafaela en una cancha hostil, que pusieron al equipo en la hoguera de las críticas. Es cierto que Boca no jugó bien, pero…
A los ojos de los hinchas, un equipo puede transformar su versión en pocos días y pasar de ser prácticamente campeón -ante Vélez- a una consecuencia milagrosa que lidera la tabla de posiciones sin nada de fútbol y con grandes falencias -vs. Rafaela-.
Naturalemente no es así. Todo ocurre en un contexto. Si Boca está puntero no es por otra razón que por ser el mejor equipo del fútbol argentino, ampliamente. Porque a lo largo de las fechas a demostrado que está para pelear arriba. Porque cuando impone su sello, su impronta (atacar rápido, hacerlo con la mayoría de los jugadores y dañar al rival) no hay rival que pueda frenarlo.
Es cierto que las ausencias de Gago y de Centurión han hecho mermar el funcionamiento. Uno, dueño de un primer pase claro y generador de confianza en las salidas, y el otro, destructor de esquemas y moldes adversarios, han sido fundamentales para que Boca se encuentre líder.
Contra Atlético de Rafaela el xeneize jugó mal, estuvo impreciso en una cancha que, por sus dimensiones, no suele ser escenario de grandes demostraciones futboleras. El equipo estuvo errático a la hora de definir las pocas chances que generó. Se viene Arsenal en la Bombonera -¿volverá Gago?- y Boca deberá revalidar el título de candidato. No estará Pablo Pérez, una pieza vital en este equipo, quien llegó a la quinta amarilla y deberá cumplir con una fecha. ¿Qué versión nos mostrará Boca el fin de semana?

Dejar respuesta